Isabel Rodríguez pide a los peatones que tomen todas las medidas de autoprotección durante la presentación de una campaña de reparto de chalecos reflectantes de la Dirección General de Tráfico

Imagen subdelegada reparto chalecos en Meira

14/12/2021

La subdelegada del Gobierno, el alcalde de Meira y el jefe provincial de Tráfico acompañan a los agentes de la Agrupación de Trafico de la Guardia Civil en el reparto de chalecos reflectantes

Durante la campaña, que comenzó hoy en Meira y continuará hasta enero, se van a repartir 500 chalecos reflectantes

Dos peatones murieron atropellados en la provincia en lo que va de año y 57 sufriron heridas


La subdelegada del Gobierno, Isabel Rodríguez, hizo hoy un llamamiento a los peatones para que tomen todas las medidas de  autoprotección que son especialmente importantes durante los meses de invierno en los que la falta de luz y el mal tiempo disminuyen la visibilidad. Realizó esta advertencia durante la presentación de una nueva campaña de la Dirección General de Tráfico de reparto de chalecos reflectantes para ayudar a los peatones a aumentar su visibilidad.

Isabel Rodríguez acompañó a los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que comenzaron en Meira el reparto de los chalecos  reflectantes  de la Dirección General de Tráfico. En el acto participaron también el alcalde de Meira, Antonio de Dios; el jefe provincial de Tráfico, Ángel Álvarez, y el teniente de la Guardia Civil de Tráfico, José Manuel López Santiso.

Rodríguez explicó que con la campaña, en la que se van a repartir 500 chalecos  reflectantes entre este mes y el de enero, se pretende sensibilizar a los  usarios de la vía, tanto peatones como conductores, sobre la importancia de ver y ser vistos, así como de cumplir las normas de circulación.

El objetivo es luchar contra el goteo de peatones que son víctimas de atropellos en las carreteras de la provincia.

En el que va de 2021 se registraron 18 accidentes por atropello en las carreteras y travesías lucenses, de los casi 100 computados en el conjunto de la Comunidad Autónoma. A esa cifra hay que sumar otros 40 atropellos en vía urbana. En 2019 se contabilizaron casi 70 accidentes en los que resultaron afectados peatones y casi otros 50 el año pasado.

Aunque la mayor parte de los atropellos con víctimas tienen lugar en vías urbanas (entre el 70 y el 76% durante los tres últimos años), las consecuencias más graves se registran en la carretera convencional. Así, por desgracia, cada año siguen muriendo peatones en las carreteras y travesías de la provincia. Fueron 4 los fallecidos en 2019, 2 durante 2020 y 2 en el que va de 2021. Mientras que en zona urbana se aprecia una tendencia descendente: 1 persona en 2019, ninguna en 2020 ni en lo que va de año. Hay que remontarse a 2017 para computar dos víctimas mortales.

El número de heridos hospitalizados este año es similar en vías urbanas y fuera de ellas: 6 y 5, respectivamente. Aunque se registran más víctimas heridas no hospitalizadas en vías urbanas, también se aprecia un descenso, probablemente debido a los nuevos límites de velocidad y las medidas de calmado del tráfico introducidas por muchas localidades. Con todo, se mantiene relativamente constante en carreteras y travesías. En total se registraron 44 personas heridas el año pasado y 82 en 2019, mientras que se contabilizaron 57 hasta el 8 de diciembre de 2021.

Si en vías interurbanas el tipo de accidente más habitual es el atropello en un paso de cebra señalizado, en la carretera a  casuística  es más variada. La solución pasa necesariamente por el compromiso de peones y conductores para hacerse visibles, mantener la atención y cumplir las normas en todo momento.

LA IMPORTANCIA DE HACERSE VER

Hacerse ver es vital, especialmente cuando se circula en vías sin aceras y en condiciones de escasa luminosidad, no solamente de noche sino al amanecer, al atardecer o en cualquier día de mal tiempo, lo que en nuestra provincia equivale la gran parte del invierno.

Según los datos que maneja la Dirección General de Tráfico, de noche o con mal tiempo, la distancia a la que el conductor detecta la presencia de un peatón puede ser de solamente de 20 metros si el peatón viste ropa oscura y la vía no dispone de iluminación artificial. Esa distancia sube a unos 40 metros si lleva ropa de colores claras, pero poner el chaleco reflectante la incrementa a más 150 metros.

Si tenemos en cuenta que un vehículo que circula a 60 km/ h recorre casi 17 metros por segundo, que son 22 a 80 km/ h y 25 a 90 km/ h -límite de velocidad genérico en vías interurbanas- y que la distancia de detección con firme seco es de unos 35 metros a 60 km/ h y de 65 o 70 metros a 90 km/ h, cifras que se duplican  holgadamente si el firme está húmedo o resbaladizo, se comprende la importancia de que los peones resulten visibles lo antes posible para el resto de usuarios de la vía. Más aún si tenemos en cuenta que un peatón atropellado a 60 km/ h tiene aproximadamente un 80% de probabilidades de fallecer.

RECOMENDABLE SIEMPRE PARA CIRCULAR POR CARRETERA

El uso de este elemento de seguridad, en cualquiera caso de coste muy reducido, es obligatorio para los peatones que circulen por el arcén o, de ser imprescindible, por la calzada, entre la puesta y la salida del sol o en condiciones de visibilidad reducida, aunque es muy recomendable su uso siempre que se tenga que circular por carretera, a cualquier hora del día.

Con todo, el chaleco por sí solo no basta para evitar el accidente si el peatón camina sin prestar atención a los vehículos que se acercan o por una parte de la vía que no permite que éstos les puedan ver, o si irrumpe o cruza la calzada sin confirmar previamente que no se aproxima ningún vehículo. En más del 34% de los accidentes mortales y graves entre 2019 y 2021 en la provincia los peatones atropellados cruzaron o circulaban antirreglamentariamente por la vía.

Las estadísticas muestran, asimismo, que en un número significativo de los siniestros influyó una distracción por parte de los conductores de vehículos, así como, en más del 20% de los accidentes mortales o graves entre 2019 y 2021, o conducir bajo los efectos del alcohol.